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Presentación
La globalización genera enormes retos a los países latinoamericanos. Retos de apropiación, resistencia, articulación, reelaboración y potenciación de procesos, en diferentes ámbitos de la realidad. Esta dinámica global se ha caracterizado por expulsar cada vez con mayor fuerza y de manera creciente a la población que no tiene las posibilidades estructurales de insertarse en el llamado mercado global; y está generando cada vez mayor violencia e incertidumbre en la población que sí se está beneficiando económicamente de esa dinámica.
Pobreza, exclusión, deterioro ambiental y violencia se están volviendo el problema de las mayorías. Desde diferentes latitudes de nuestro planeta empieza a esbozarse una utopía, la de construir una mundialización alternativa que vaya tejiendo estructuras económicas y andamiajes sociales que favorezcan la construcción de algo, lo más parecido posible, a una fraternidad humana. Sin embargo, revertir la inercia histórica del proceso civilizatorio que sustenta la actual globalización, es bastante lento y complejo, por lo que a corto plazo la supervivencia digna exige el desarrollo creativo de mecanismos para descubrir y promover la construcción de alternativas que a todos beneficien.
Para ello se requieren investigaciones serias que permitan conocer mejor la dinámica que está produciendo cada vez mayor pobreza y las posibilidades de revertirla o al menos de amortiguarla; es necesario continuar indagando sobre las posibilidades de optimizar los recursos naturales con la finalidad de reconstruir equilibrios dañados y de evitar un mayor deterioro del hábitat humano y del anárquico desarrollo urbano; conviene potenciar procesos universitarios orientados a la reflexión y promoción de una cultura de defensa de derechos humanos. Y además, es necesario profundizar en la forma como los procesos educativos pueden tener incidencia en el mejoramiento equitativo de la calidad de vida, y en la construcción de una cultura solidaria.
Con el deseo de fortalecer la búsqueda humana y social de nuestras universidades jesuitas, de impulsar un serio trabajo de investigación, de elaboración teórica, de divulgación científica y de actividad docente que impregne la vida académica y estudiantil y donde se exprese el compromiso social de nuestra universidad, y aprovechando los vínculos históricos con lo mejor de la tradición europea, se inauguró el 10 de Octubre de 2003 en la Universidad Iberoamericana Puebla y en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), la Cátedra que lleva el nombre de Alain Touraine. La Cátedra asume la trayectoria del internacionalmente reconocido sociólogo francés, cuyo compromiso con la problemática de su tiempo y concretamente con la de América Latina inspiran este espacio académico que ambas universidades, en vinculación con una amplia red de institutos científicos de América Latina y Europa, han establecido.
Informes
catedra.touraine@iberopuebla.edu.mx
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